Las rejas con barrotes tienen una vulnerabilidad crítica: un intruso puede meter la mano desde afuera y girar la manija interior (técnica de «pesca»). Una cerradura bidireccional (como la Bluxus BC010) soluciona esto incorporando un lector biométrico y teclado en ambas caras. Así, el sistema exige validación de huella o clave tanto para entrar como para salir, bloqueando cualquier manipulación no autorizada.

La serie BC010 está blindada con certificación IP65, lo que garantiza protección contra el polvo y resistencia a chorros de agua. Está diseñada para la intemperie. Sin embargo, como recomendación de ingeniería para extender la vida útil de las pantallas táctiles frente a la radiación UV extrema del sol colombiano, instalar una pequeña visera o alero superior siempre será una excelente práctica.

La certificación IP65 sella el equipo contra polvo y lluvia fuerte constante. La certificación IP66 sube el estándar para soportar chorros de agua de alta presión (nivel industrial o tormentas huracanadas). Para la arquitectura residencial colombiana, un equipo IP65 con chasis de aleación y circuitos en resina es la solución óptima y más costo-eficiente para exteriores.

Los sensores capacitivos de alta precisión pueden experimentar lecturas más lentas si el panel está completamente empapado, ya que el agua afecta la conductividad térmica del dedo. En casos de tormenta fuerte, la cerradura siempre ofrece alternativas de apertura instantánea e impermeables, como acercar la tarjeta RFID, digitar el código PIN o abrir desde la App en el celular.