No. Todas las pruebas rápidas inmunocromatográficas (incluidas las de 4ta generación) son ensayos de tamizaje presuntivo. Una reactividad aislada para el antígeno p24 sugiere fuertemente una infección aguda en curso, pero el protocolo clínico nacional exige realizar pruebas suplementarias (como carga viral por PCR o ensayos de Western Blot) para confirmar el diagnóstico definitivo.

Sí. Aunque el costo por dispositivo suele ser fraccionalmente superior al de la 3ra generación, el retorno de inversión clínica es invaluable. Evita falsos negativos en poblaciones con exposiciones recientes, reduciendo el riesgo legal de la IPS y garantizando la canalización temprana al sistema de salud.