El uso del «Chase Buffer» (Buffer de arrastre) es mandatorio únicamente cuando se analiza sangre completa (venosa o capilar). Para análisis exclusivos en matrices de suero o plasma, la muestra migra de manera autónoma en la almohadilla de la tira (añadiendo 50 µL) sin requerir el buffer.
La variabilidad hemodinámica y la presencia de hematocritos en la sangre completa (red blood cells) generan una matriz de mayor densidad que el suero o plasma centrifugado. Esto puede afectar microscópicamente el flujo lateral, ajustando la tasa de sensibilidad en muestras no centrifugadas a un 92.31%, manteniendo una especificidad del 100%.














